
Las enfermedades cardiovasculares se han convertido en los últimos años en una pandemia creciente, cada vez más peligrosa y silenciosa. Acá te compartimos 8 puntos de chequeo para que revises como estas cuidando tu salud cardiovascular.
1. Cuida tu alimentación
En nuestro país tenemos grandes ventajas debido a la variedad de productos que además siempre están presentes y frescos durante el año, dándonos la oportunidad de tener un menú variado, delicioso y a gusto de cada uno. Es importante establecer una alimentación saludable y balanceada al momento de mercar dando prioridad a lo que coloquialmente llamamos el mercado de plaza, las frutas, verduras, leguminosas. Incluir variedad de proteínas de origen animal que vayan acordes con nuestro gusto y recomendaciones médicas. Platos variados en diferentes preparaciones que le den prioridad a los alimentos saludables. Preferir siempre preparados en casa, incluso a la hora de los snacks. Eliminar los alimentos ultra-procesados, las bebidas artificiales con colorantes, conservantes, azúcar entre otros. También asistir a una valoración nutricional es importante e informar sobre gustos, posibilidades de compra de alimentos, horarios de comida etc.
2. Actividad física
No se trata de ser grandes atleta, la actividad recomendada varía según intensidad de la actividad, el nivel óptimo es 150 minutos de actividad física moderada, o 75 minutos de actividad física de intensidad alta, por semana. Esto no significa que todos debamos ser deportistas de alto rendimiento, ni sobre esforzarnos, ya que siempre debe primar el bienestar y la tranquilidad. También es importante no iniciar de forma intensa sino a un ritmo pausado cualquier actividad, e ir aumentando el tiempo y la intensidad. Es importante buscar una actividad que además de promover la actividad física sea agradable para cada persona, de esta forma no se convertirá en una obligación sino en una parte entretenida de la cotidianidad. Además del beneficio cardiovascular el ejercicio tiene otros efectos positivos sobre la salud mental y el sueño. Asistir a una consulta médica antes de iniciar rutinas deportivas es importante, ya que previene en el corto y largo plazo lesiones u otros problemas de salud relacionados con una práctica inadecuada.
3. Exposición a Nicotina
Esto se refiere a dejar de fumar por completo, si usted es de las personas que tiene este hábito debe saber que esta actividad es responsable del 90% de cáncer de pulmón, y de la tercera parte de las muertes por causas cardiovasculares. Es un hábito que indiscutiblemente se debe abandonar, y no debe ser reemplazado por dispositivos electrónicos. Aunque para algunas personas es un reto abandonar este hábito, también pueden apoyarse en un profesional de la salud como un psicólogo que ayude en técnicas para eliminar este hábito, también tener metas y fechas claras de abandono y una voluntad franca.
4. A dormir bien
Un buen dormir se relaciona con una buena salud cardiovascular, el rango ideal de sueño para los adultos es de 7 a 9 horas diarias. Este buen habito se ha convertido hace años en un reto debido a las altas cargas laborales y emocionales de nuestra sociedad, así como a malos hábitos relacionados con la higiene del sueño. Es importante realizar rutinas antes de dormir, evitar comidas copiosas antes de acostarse y disminuir el uso de dispositivos electrónicos en horas de la noche. Si la dificultad para conciliar el sueño o para mantener lapsos prolongados de sueño es persistente, se debe consultar a un profesional de la salud para evaluar las causas de estas dificultades.
5. Cuidar nuestro peso.
Es una medida que relaciona nuestro peso con talla y nos da un índice de cómo está nuestro peso en términos de salud, se calcula dividiendo el peso en la talla al cuadrado, un IMC de 18.5 a 24.9 se asocia con los niveles más altos de salud cardiovascular.
6. Perfil lídico
Es la medida en sangre de la cantidad de lípidos (colesterol y triglicéridos). Cuando son altas, están relacionadas con el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Actualmente se prefiere el HDL, o“colesterol bueno” para hacer seguimiento.
7. Niveles de glucosa en sangre
El nivel de azúcar en la sangre, como es conocida la glicemia, no es la única opción para seguimiento de la glicemia. La hemoglobina A1c puede reflejar mejor el control glucémico a largo plazo en personas con diabetes. Consiste en una toma de sangre en ayunas, que nos da un promedio de aproximadamente tres meses del nivel de glicemia. Aunque se trata de un factor de salud es importante recordar que depende de la alimentación y el ejercicio. Los pacientes con factores de riesgo deben acudir a su médico periódicamente para que les solicite los niveles de glicemia.
8. Presión sanguínea
Es importante tener un monitoreo periódico de las cifras tensionales y acudir a control médico si éstas llegan a estar por encima de 130 a 139 mmHg; si ya se tiene diagnóstico de hipertensión es importante seguir indicaciones y tratamiento médico, asistir a controles médicos regularmente y mantener hábitos saludables de alimentación, ejercicio y no tabaquismo.

